Cómo elegir la cama ideal para tu perro según su tamaño y edad
Tu perro pasa entre 12 y 14 horas por día durmiendo, así que la cama no es un detalle: es donde transcurre la mitad de su vida. Una buena elección mejora su descanso, le cuida las articulaciones y hasta baja la ansiedad. Te cuento en qué fijarte para no errarle.
El tamaño: ni chica ni gigante
La regla de oro es que tu perro pueda estirarse del todo sin que le queden las patas afuera, pero sin que le sobre tanto espacio que se sienta perdido. Medilo acostado y estirado, y sumale unos 15 o 20 centímetros. Ojo con los talles "grande" o "mediano": cada marca usa el suyo, así que guiate siempre por las medidas en centímetros.
La edad y el carácter mandan en el material
Un cachorro o un perro ansioso descansa mejor en una cama tipo nido, con bordes elevados donde apoyar la cabeza y sentirse contenido. Un perro mayor o con problemas de articulaciones agradece un relleno firme, tipo ortopédico, que no se hunda. Y si tu perro todavía tiene algún accidente o es de los que escarban y muerden todo, conviene una funda lavable o directamente una base impermeable.
Si querés ver opciones concretas y comparadas, pasate por las camas y colchones para perros del catálogo, o leé nuestra comparativa de las mejores camas para perros grandes, donde analizamos materiales, resistencia y cuál conviene según el caso.
Al final, la mejor cama es la que combina el tamaño justo, el material adecuado para su edad y una funda fácil de lavar. Acertá en eso y tu perro te lo va a agradecer cada siesta.